Lo sé, cada día escribo menos, pero ahora tengo un motivo más que justificado.
Gabriel está ingresado con neumonía en el Hospital de Sant Pau. Llevamos varios días midiendo la fiebre, la tos, los mocos, la oxigenación, los antibióticos, en fin.
Para su organismo pequeñito, una bronquitis se puede convertir en bronconeumonia.
Y estamos en ello, vigilando cada detalle, cada minuto de su evolución. Está de más decir que Gabriel aún no pierde su sonrisa.
