15 marzo 2006

Les presento a Hugo


Este es Hugo, el nuevo miembro de mi familia. Como ven, es un labrador de ya 4 meses de edad, es un regalón hiperquinético con más nombres que el príncipe de asturias. Comenzó llamándose Gastón (antes de conocerlo). Luego intentamos llamarlo Romeo, pero al final decidimos nombrarlo igual que su padre: Hugo. Además es un nombre de fácil pronunciación para Gabriel.
Sin embargo, cuando se pone hiperquinético, bota todo lo que se cruza en sus 4 patas, y empuja con una fuerza increible. En esos momentos lo llamamos Bestia, Campeón, Huevoncito, etc. Pero mira con una ternura especial. Y cuando duerme, tiene poses muy regalonas. Gabriel y yo tenemos los brazos marcados de sus mordidas juguetonas. No está entrenado, pero obedece ciertas órdenes, y sabe otras órdenes también. (Cuando le ordeno salir al patio, se esconde debajo de la mesa).

07 marzo 2006

De vuelta a la escuela


Comenzaron las clases. Este año Gabriel asistirá a una escuela especial de Villa Alemana. Tiene muchas ganas de aprender, y ni siquiera lloró el primer día de clases. En el nivel prebásico tendrá sólo 2 compañeritos. Uno de ellos es autista.

Gabriel siempre ha sido único para nuestras vidas. Hemos vivido en torno a Gabriel sus diferentes etapas. Sin embargo, en el patio de esa escuela pude ver que hay muchas familias con hijos también especiales para ellos. Niños (aunque a veces en cuerpos de adolescentes) sonrientes, en este mundo o quizás en otro, también únicos para sus padres.

Niños con discapacidad física, trastornos de lenguaje, down, autistas, limítrofes, etc. Todos muy especiales y únicos.

Pero definitivamente las educadoras diferenciales son las personas que de verdad tienen vocación de trabajo y preparan a todos estos niños para que vivan en un mundo real, el mundo de las competencias. Nosotros vemos el mundo desde una arista, pero las educadoras deben verlo desde todas las aristas. Yo quiero que mi hijo sea útil, sea independiente, autónomo y feliz. Las educadoras se llevan la parte pesada de la tarea, pero además agregan el corazón en lo que hacen. Y eso también las hacen únicas y especiales.
Y Gabriel les retribuye a todas sus tías con besitos y sonrisas, además de sus propios logros.

01 marzo 2006

Gabriel cumple 6 años


Hoy 1 de marzo de 2006, Gabriel cumple 6 años de vida. 6 hermosos años donde lo he visto reir, llorar, crecer, dormir, aprender, jugar. Hoy también perdió su primer diente de leche, para dar espacio al definitivo. Hoy es un día muy especial. También cumplimos un año viviendo solos en nuestra casa. En fín. Marzo, el año para nosotros acaba de comenzar.

01 febrero 2006

Año nuevo, vida nueva

Este año nuevo fue singular. No había ánimo de celebrar, ni de abrazar, ni de bailar. Sólo deseaba que llegara luego este año nuevo. Con Gabriel estamos viviendo el día a día. Ya está bastante mejor de su bronconeumonia, es más, hemos ido a la playa, a la piscina, lugares a los cuales habría sido imposible ir.

A fines de enero llegó Hugo a nuestra casa. Gabriel es el más feliz. Hugo es un labrador dorado de 3 meses, de carácter juguetón, y duerme a los pies de la cama.

Llegaron nuevos vecinos al barrio. La vida en mi calle está cada día más entretenida.

16 noviembre 2005

Gabriel y su sonrisa


Este es mi príncipe valiente, con su hermosa sonrisa, aún en el hospital.

Mi príncipe valiente

Gabriel en el hospital, ya sin el oxígeno

15 noviembre 2005

2005

Gabriel y yo comenzamos a vivir este año con muchas dificultades, con muchos desafíos, con muchas tristezas y algunas alegrías. Pero casi finalizando este año, puedo llegar al siguiente resumen: Gabriel es el niño más valiente que he conocido. Supo sobrevivir a cambios muy drásticos en su forma de vida, sin perder la sonrisa.

A partir de esto, he decidido dedicar este blog enteramente a Gabriel, ya que es una personita que cada día me enseña una nueva lección.

Gabriel me ha enseñado a perdonar, a amar sin condiciones, a tirar todo lejos si no me gusta, a disfrutar del aire libre, a mirar las plantitas, a no arrancar de la lluvia, a dar besitos sin prejuicios, y muchas cosas más.

Sin embargo, una de las batallas que le ha tocado librar, fue curarse de su bronconeumonia, enfermedad que lo tuvo encerrado durante 13 días en un hospital. Se acostumbró a ponerse solo la mascarilla de oxígeno, a tomar sus antibióticos sin asco, a cuidar su manguerita del suero, y fue muy cooperador con las enfermeras.

Esos días fueron complicados, ya que sus pulmones estaban muy congestionados, y debía respirar por sí solo para abandonar el hospital.

Sus abuelos estuvieron a su lado por varios días. Georgina también. Y las lágrimas de Moisés por ver a este pequeñito de casi 6 años con mangueras me emocionaron bastante. Yo soy más seca, no demuestro mis sentimientos con facilidad, pero saber que el tío Pepe, Georgina, Moisés, Teru y Juanfe fueron a verlo, alegraron la estadía de Gabriel, y también la mía.

La sorpresa vino casi al final. Un día apareció en el hospital su papá. Al comienzo no lo reconoció, pero cuando le hablamos, le recordamos los momentos lindos que vivió junto a el hace un tiempo atrás, Gabriel lo recordó y se alegró muchísimo.

En este momento, estamos pendiente de su evolución, ya que sus defensas han quedado por el suelo.